Leccion 1 - LA GRAN COMISIÓN. El fundamento teológico de la Comisión.


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LA GRAN COMISIÓN.
 El fundamento teológico de la Comisión.

Jesús se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy Con Vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén (Mateo 28:18-20).

Una comisión Vital
La Gran Comisión ha sido llamada la “Carta Magna”, “las órdenes de movilización” y el “último gran mandato” para la iglesia. De ella se derivan grandes lemas, tales como, “la prioridad de la iglesia es el último mandato de Cristo”, “si la comisión de un rey mortal es tomada como una honra, cuánto más debería ser un sacrificio la orden del rey celestial” y “la iglesia que no toma en serio el cumplimiento de la Gran Comisión ha perdido la razón bíblica de su existencia”.

Sin embargo, es desconcertante lo poco familiarizados que estamos con la Gran Comisión.
Sin embargo, es desconcertante lo poco familiarizados que contamos con la Gran Comisión. El Grupo de Investigadores Marina llevó a cabo una encuesta que reveló mucha ignorancia obre algunos de los términos cristianos. Los encuestadores le pidieron a 1, 210 adultos que definieran la Gran Comisión, el término "evangélico”, Juan 3:16 y el evangelio. Hasta los denominados "Cristianos nacidos de nuevo" no supieron contestarlas. Sólo el 9 por ciento de los encuestados definió correctamente la Gran Comisión. El 75 por ciento de los cristianos desconocía la respuesta.


Un mandato claro, pero desatendido.

¿Cómo es posible que un mensaje tan explícito sea malinterpretado, ignorado o desobedecido? La Gran Comisión no siempre ha hallado cabida en el corazón de la iglesia. Algunos han insistido en que este mandato iba dirigido a los apóstoles y creyentes del primer siglo, pero esto es refutado por el texto. Nótese que Jesús acompaña sus instrucciones con estas palabras: “Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Por lo tanto, el Maestro estaba incluyendo a otros aparte de sus discípulos.
Los apóstoles morirían dentro de una generación, pero la promesa perduraría “hasta el fin del mundo”. Jesús estaba hablándole claramente a la iglesia de todas las edades Cuando entregó la Comisión y la promesa de su presencia. Él sabía que sus discípulos necesitaban la certeza de su presencia y poder para enfrentarse a las dificultades.

Las cosas no han cambiado mucho en el siglo XXI. Cualquier alma fiel puede verse asaltada por dudas y temores ante la incapacidad para defender su fe, la amenaza de religiones hostiles, la incertidumbre política, las dificultades personales y económicas.

Un asunto de autoridad

Con razón Jesús enmarcó la comisión dentro de la garantía de su poder. Mateo utiliza la palabra exousía que traducimos como autoridad. En el idioma griego existen varias palabras para este concepto. Por ejemplo, Hechos 1:8 utiliza otra palabra en la frase, "recibiréis poder". Exousía connota la idea de un poder activo o la habilidad para hacer lo que Dios desea. Cristo va más allá de las dudas y el temor cuando afirma que, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”.

Los discípulos tienen asegurada la victoria en el cumplimiento de la comisión porque la autoridad de Cristo sobrepasa el ámbito físico, político y espiritual.

Los discípulos tienen asegurada la victoria en el cumplimiento de la comisión porque la autoridad de Cristo sobrepasa el ámbito físico, político y espiritual. Él tiene potestad sobre lo largo y ancho de este mundo. Tiene potestad sobre los demonios, diablos, gobernadores y principados de las tinieblas.
Los creyentes pueden testificarles a sus vecinos porque Jesús tiene potestad sobre ese vecindario. Pueden testificarle al dependiente de la tienda porque allí está el poder de Jesús. Pueden abrir una obra en el pueblo porque allí está el poder de Jesús. Pueden montarse en un avión y llegar a otro país porque el poder de Jesús no Conoce fronteras. Una Comisión Vale Si Viene con autoridad. La Gran Comisión tiene la autoridad del Rey de reyes y Señor de señores.
Él hará su voluntad por doquier llevemos su Palabra porque tiene toda potestad en el cielo y la tierra. Ese poder estuvo limitado durante el ministerio de Jesús. Jesús Vino a la tierra despojado de sus atributos divinos, pero en la gloria tiene un poder tan ilimitado como el del Padre. Su autoridad ya no tiene límites: “Toda potestad”.
i Siervos y siervas de Dios, no duden, no teman, no retrocedan, no se desanimen, porque están al servicio de Aquel que tiene toda potestad!
En el 1980 abrimos la iglesia en Birmingham sin un edificio, propiedad o dinero, pero ansiosos por echar hacia delante. Me hablaron sobre John Harbert ll, el propietario adinerado de una compañía de construcción clasificada en Fortune 500. La compañía tenía unos grandes proyectos de construcción alrededor del mundo. Su oficina quedaba a diez minutos de mi casa, así que pasé a verlo para presentarle mi visión para la iglesia. Pensaba pedirle una donación que nos colocaría a sus pies.

La mañana en que pensaba ir a visitarlo, me preparé y ensayé mi presentación. Confieso que me aterraba la idea de reunirme con un multimillonario. Mi esposa, Peggy, notó mi ansiedad.
“Regresa aquí”- me amonestó, “no puedes presentarte en esa facha. Enderézate y levanta la cabeza. Eres un predicador ungido del evangelio. Tu Dios es dueño del ganado que pasta en mil colinas. Eres el representante del Rey de reyes. No nos avergüences”. Sus palabras me calmaron.

En resumidas cuentas, fui a la oficina, pero no vial Sr. Harbert. Era tan atrevido que ni se me ocurrió hacer una cita. Después de dar varias Vueltas por el edificio me topé con la secretaria de una secretaria, quien me dijo que el ejecutivo estaba visitando un proyecto en Sudamérica. Nunca pude pedirle una donación para la iglesia. La visita fue una pérdida de tiempo, pero, gracias a mi esposa, aprendí algo (gracias a Peggy): Cuando estamos en una misión para el Reino, vamos con la autoridad del Rey. Tenemos que ejercer su poder.

El alcance de la comisión

Cristo escogió cuidadosamente las palabras que transmitirían sus intenciones para la iglesia. Les hizo saber que fueran por doquier e hicieran discípulos entre los pueblos conocidos. El proceso del discipulado empieza con la proclamación de la palabra salvadora, pero no culmina hasta que los discípulos Son bautizados e instruidos.
El fundamento de la Gran Comisión es “que vayamos” al mundo. La iglesia tiende a enfatizar uno de los aspectos de esa ida, que en cierta manera depende del que envía. Los pastores tienden a concentrarse en sus vecinos, los que viven en la misma calle o en los amigos o familiares de sus miembros. Los evangelistas hablan sobre las misiones domésticas, ira pueblos vecinos o regiones dentro del mismo país. Misiones Mundiales habla de lo “último de la tierra”, gente en el extranjero, que de un tiempo para acá son llamados los no alcanzados porque carecen de una iglesia o testimonio cristiano.
Tenemos que evitar esos debates, pues todos están incluidos en las palabras de Cristo.

¿Quiénes son mis discípulos?

¿Quiénes son mis discípulos? La Palabra dice, pantata etne... "toda etnia". La traducción más Conocida lee, “a todas las naciones", pero es un poco confusa, pues una nación es un país regido por un mismo gobierno.
La palabra etnia tiene otra connotación: es una comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc. Una nación puede estar compuesta por varias etnias, como ocurre en la mayoría de los casos. Los Estados Unidos es una nación compuesta por caucásicos, negros, hispanos y asiáticos (o de por sí están divididos en muchos grupos). Jesús quiere o hagamos discípulos entre todos.

Apocalipsis 7:9 describe una escena preciosa:

Después de esto miré, y vi una gran multitud, la cual nadie podrá Contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos lo ropas blancas y con palmas en sus manos.

Capítulo 15 del Evangelio de San Lucas afirma que en los cielos hay gozo Cada vez que un pecador se arrepiente. Me imagino lo que el cielo irrumpe en una celebración especial cada vez lo escucha una voz nueva, la voz de un pueblo que jamás la escuchado el evangelio. Hoy es la primera vez en que la voz de esa tribu o lengua ha llegado al trono de Dios. ¡Qué gran celebración!

La comisión enfatiza que vayamos, hagamos discípulos, los bauticemos y enseñemos. La visión es ganar a uno, dos, cinco, diez y cien. Esa Comunidad Cristiana Crecerá e influenciará la sociedad hasta transformarla. El reinado y señorío de Cristo será establecido sobre ese pueblo. Esa es la meta y el plan de Dios.
La gran Comisión ha sido dada a cada miembro de la iglesia, ir aquel que les testifica a sus vecinos como para la planta iglesias o viaja a otras tierras.
El fallecido Sam Shoemaker, quien fuera un obispo anglicano, lo resume de esta manera: Con la Gran Comisión el Señor nos ha llamado a que seamos como Pedro, pescadores de hombres. Nosotros hemos tergiversado la comisión para convertirnos en meros cuidadores de los acuario. De Vez en Cuando meto la mano en tu pecera y saco algunos peces para echarlos en la mía y tú haces lo mismo. Pero lo cierto es que estamos cuidando a los mismos peces.

La comisión en acción

Jesús dijo: “... edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18). El apóstol Pablo meditaba en el desarrollo de la iglesia de Corinto cuando escribió: “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios...porque nosotros somos colaboradores de Dios” (1 Corintios 3:6,9).

El establecimiento y crecimiento de una iglesia son productos de la obra de Dios por su Espíritu Santo a través de sus siervos. Cristo claramente estaba pensando en su iglesia como un

El Libro de los Hechos testifica Sobre la práctica de la comisión. La iglesia envió misioneros, testigos y plantadores de iglesias. Por medio de esas actividades ganaron almas y establecieron nuevas iglesias.

Instrumento y fin cuando entregó la Gran Comisión. El Libro de los Hechos testifica sobre la práctica de la comisión. La iglesia envió misioneros, testigos y plantadores de iglesias (véase Hechos 13:1-3). Por medio de esas actividades ganaron almas y establecieron nuevas iglesias (Hechos 14:23). Luego, la iglesia instruía a los nuevos convertidos (Hechos 11:26).


La estructura teológica

La meditación bíblica y teológica nos enseña que la obediencia al mandato de Cristo debe estar arraigada en el conocimiento del carácter y los propósitos de Dios, la realidad de la encarnación, la dinámica del reino y el ejemplo del Nuevo testamento.

Missio Dei (La misión de Dios)

El punto de partida para el desarrollo de un fundamento teológico para la obediencia a la Gran Comisión es el concepto misionero missio dei (latín para la misión de Dios). Esto es la convicción profunda de que lo que hacemos para contribuir a la expansión del reino no procede de la invención, responsabilidad programa de los seres humanos, sino del carácter y los propósitos de Dios.

Hombre y la mujer que obedecen la Gran Comisión no van su propia iniciativa, pues Dios, el que envía, ha puesto la obediencia en Sus Corazones. La Biblia documenta la iniciativa el Dios que envía. Ésta comienza en el protoevangelium de génesis 3:15, en donde inmediatamente notamos que la gracia no fue el producto del azar, sino que entró al mundo mano a mano con el pecado. La serpiente provocó la caída, pero la simiente de la mujer la heriría en la cabeza. Al comienzo de la historia humana Dios anuncia que enviaría a Uno, tal y como esta explicado en las Escrituras, que redimiría a los hombres y a | || ||oros caídas.
El hombre y la mujer que obedecen la Gran Comisión no van por su propia iniciativa, pues Dios, el que envía, ha puesto la obediencia en sus corazones.
La misión de Dios es esclarecida por la experiencia de Abraham, quien es llamado a dejar su tierra y salir hacia un lugar desconocido. El plan divino, según las instrucciones, era será benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis la historia muestra que esa bendición vino a cumplirse en Jesucristo, el descendiente de Abraham.

Los primeros cinco capítulos del Libro de Isaías describen a un mundo incierto que ha decepcionado a Dios. Empero, en el capítulo 6, muestra su compasión cuando llama a un profeta que anunciará su juicio e invitará al pueblo a volverse a su Dios. El famoso pasaje lee: “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí" (6:8). El Dios que envía busca a un mensajero de su juicio y redención.

El Carácter Universal de la misión divina es revelado en Jonás. Dios no solamente está interesado en su pueblo, sino en todo el mundo. Un profeta renuente es enviado con un mensaje de juicio y arrepentimiento a una de las ciudades más viles y poderosas del mundo antiguo. Dios responde a su arrepentimiento con perdón.

Este carácter de Dios es proclamado en 2 Corintios 5:20: “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”. Un embajador es un diplomático que representa a su estado ante otro. Dios envía a hombres y mujeres a representarlo. Nuestra obediencia refleja el carácter salvífico de Dios. Todos los testigos y predicadores que están trabajando para el reino van confiados porque han sido comisionados por el Rey.

La Encarnación

La encarnación sirve como un modelo e inspiración para aquellos que obedecen la Gran Comisión. Decimos que es un modelo por cuanto Jesucristo revela a Dios, que es el desafío planteado a sus seguidores obedientes. Las personas que escuchen la historia del amor de Dios, también deben ver algo de la imagen de Cristo. Eso debería inspirarnos, pues Jesús dijo: “Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21).
“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria” (Juan 1:14). Jamás comprenderemos a cabalidad el misterio de la encarnación, pero es la manifestación más grande del amor de Dios hacia los seres humanos. Pablo añade: “Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos” (o Corintios 8:9).
Aunque Dios se había manifestado en muchas maneras, el autor de la Epístola a los Hebreos explica: “Dios, habiendo halado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien animismo hizo el universo” (1:1-2). La singularidad de la encarnación tomó al mundo por sorpresa y encubrió su verdadera identidad, excepto para los que lo aceptaron. La encarnación ir a los que toman en serio la Gran Comisión, porque Jesús dijo: "Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21).

¿Cómo Dios envió a Jesús? Lo comisionó a una cultura en tornado lugar y era para que cumpliera un propósito. ÉI un judío que vivió en la Palestina del primer siglo, hablaba arameo y tenía la siguiente misión:

El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; no ha enviado a sanara los quebrantados de Corazón, a pregonar libertada los cautivos y vista a los logos, a poner en libertad a los oprimidos (Lucas 4:18).

Cuando sus seguidores vieron el cumplimiento de su misión, dijo "Como me envió el Padre, así también yo os envío”.

La encarnación (vestirse de carne) tiene serias implicaciones para cualquiera que desee que la Gran Comisión guíe su vida. No eres enviado solamente a predicar, sino a encarnar el ministerio, a vivirlo. Aquellos que obedecen la comisión de cristo buscan la forma de identificarse con la gente, de adentrarse en sus vidas, interesarse por ellos, ayudarles, mostrarles la compasión y animarles, Jesús ministraba de esa manera y es nuestro ejemplo, Como dice el plantador de iglesias, Stuart  Murray  "Así como la presencia sin proclamación es incomprensible, la proclamación sin presencia no es convincente”.

La encarnación también nos sensibiliza a las diferencias Culturales, de modo que contextualicemos el evangelio y edifiquemos la iglesia. Por lo tanto, esto requiere que tengamos un ministerio equilibrado. La cultura no debe moldear a la iglesia al punto de alejarla del modelo bíblico. De otra parte, la iglesia plantada no debe ser una extraña en su comunidad. Pablo dice: “Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1ra de Corintios 9:22).

Bill George me contaba esta historia sobre una visita a un pueblo dentro de la selva de Honduras, en donde las casas están construidas en barro y madera. En medio del pueblo se topó con una iglesia construida en cemento al estilo sureño norteamericano, con todo y estucado, columnas al estilo de Georgia y completamente fuera del contexto de esa comunidad. Ese edificio le decía a la comunidad: “Soy extranjera, ¡no pertenezco a este lugar!”. La encarnación presume que los misioneros, plantadores de iglesias, y testigos, hasta donde le sea posible asumirán la esencia de la comunidad sin imponer su cultura. De lo contrario limitaran la eficacia. Mi amigo estaba preguntándose cuantos hondureños se sentirán atraídos por la arquitectura tan extraña de la iglesia.

El Reino de Dios.

Aquellos que obedecen la Gran Comisión deben recordar que la iglesia y el reino de Dios no son colindantes. La iglesia es una comunidad, pero el reino es la actividad de Dios que extiende su gobierno a través de la creación. Ambos están relacionados, pero no son exactamente lo mismo. Jesús dio mayor énfasis al reino de Dios (véase Mateo 13), pero la iglesia es mencionada al margen. El reino es dinámico, pero la iglesia casi siempre es estática. Aquellos que tienen ojos espirituales saben que Dios está obrando fuera, dentro y por medio de la iglesia. Los Evangelios describen al reino como una comunidad espiritual que acoge a todos los que adoptan en sus vidas los principios divinos y que cumplen con los requisitos espirituales y morales de Dios. La iglesia es una sociedad fundada sobre los principios del reino cuyos miembros están unidos por lazos lo comunión.

Si las iglesias funcionaran adecuadamente, serían agentes del reino, letreros del reino, sacramentos del reino, representaciones provisionales del reino que proclamasen y mostrasen el reino, señalando hacia lo que vendrá cuando el reino sea establecido, pero no podemos igualarlas con el reino.

El reino es poderoso y se manifiesta con señales y maravillas. La obediencia o a la Gran Comisión es un tipo de guerra espiritual, una manera de adelantar el reino, pues es el intento de establecer célula de resistencia en un mundo que es hostil a Dios. Los seguidores de Cristo que tienen esa mentalidad saben que el fin no es predicar ni plantar una iglesia, sino expandir el reino.
Este llamado a vivir bajo el gobierno de Dios no corresponde a una Vida solitaria. Antes bien, es una invitación a unirse al movimiento que colabora con Dios en el avance del reino. El reino es el gobierno de Dios sobre las vidas de su pueblo. La función de la iglesia es llamar al mundo a que entre en esa relación. Aquellos que deciden vivir la Gran Comisión oran: “Venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.




La formación de las iglesias del Nuevo Testamento

Cuando Jesus anunció que edificaría su iglesia, también expresó su deseo de que este nuevo pueblo de Dios fuera una comunidad. La visión del Nuevo Testamento es un compromiso explícito e intencional de seguir a Jesús, que ha de expresarse en la adoración, edificación, atención y comunión mutua. Dentro lo hay lugar para los llaneros solitarios. Los creyentes tenían todas las cosas en común.

Tal parece que Jesús tenía en mente que sus discípulos se convertirían en una comunidad de testigos identificables, visibles, dentro de la Sociedad... Estas iglesias locales propulsaron la evangelización, la reforma cultural o política, reconciliación, justicia y servicio en la comunidad

El Gran Mandamiento.

El Gran Mandamiento es el preámbulo de la Gran Comisión. Le preguntaron a Jesús cuál era el mayor de los mandamientos, y él respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:27-39). Como dice David Fergunson: “La Gran Comisión resume lo que hacemos, pero el Gran Mandamiento encarna lo que somos”.

“La Gran Comisión resume lo que hacemos, pero el Gran Mandamiento encarna lo que somos”.
El Gran Mandamiento tiene que estar operante en nuestra vida para que la Gran Comisión opere en la iglesia.

La iglesia, que dicho sea de paso, es la gente y no el edificio, es el aroma del amor de Dios por el mundo. Cuando amamos a Dios con todo nuestro ser, salimos con poder y obtenemos resultados. La iglesia que trata de acercarse a su comunidad sin amar a Dios por completo, termina fatigada. Peor aún, la falta de amor hará que piense que los perdidos son inalcanzables.

La predicación del evangelio es más eficaz cuando vamos con corazones llenos de amor y compasión. La tragedia del tsunami de diciembre de 2004, que arrasó con 225,000 personas en Once países en la costa del Océano Índico, abrió la puerta para que la Iglesia de Dios ministrara en la región. Los esfuerzos de ayuda humanitaria surtieron un gran efecto en particular en Indonesia.
La provincia Aceh de Sumatra, que fue grandemente afectada por el desastre, había sido una fortaleza del islam hostil con los occidentales, Sin embargo, gracias a la ayuda humanitaria la gente del área está más receptiva al mensaje del cristianismo.
Espíritu Santo así lo reveló al apóstol, en 1 Corintios 13:4-8:

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso,
No se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda
Rencor, no se goza de la injusticia, lo que se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo
Lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de Ser, pero las profecías
Se acabarán, cesaran las lenguas y el conocimiento se acabará.”

Notas de pie:
De acuerdo con esta exhortación, el amor no es una emoción, sino una decisión y acción. El amor es la esencia de Dios. Dios amo y dio, El Cristo Crucificado es el retrato del amor de Dios. Un hombre preguntó: “Jesús, ¿cuánto me amas?”. Jesús abrió sus brazos y murió.

A) 1 corintio, 13:4 “NO tiene envidia: LOS V. 4-7 alaban actitudes contrarias a la de algunos corintios, mencionadas en los capítulos. Anteriores
b)1 corintios, 13:5 No busca lo suyo. Cf. Flp 2.4.

Punto a discusión

1)   Identifique las cinco versiones de la Gran Comisión.
2)   ¿Porque es importante el uso de la palabra, “poder”?
3)   ¿Cómo sabemos que un creyente se ha convertido en un discípulo?
4)   ¿Qué significa “ir por todo el mundo"?
5)   ¿Explique que es la misión de Dios (missio dei)?
6) ¿Cómo Dios envió a Jesús? ¿Cuál fue la misión de Jesús y en que se parece a la nuestra?
7. El capítulo incluye una anécdota sobre el diseño de cierta iglesia en Honduras. ¿Cómo se relaciona esta historia con el concepto de la Encarnación?
8. ¿Son la iglesia y el reino lo mismo? ¿Porqué?
9. ¿Cuál fue el resultado de la intervención de la iglesia en la isla de Sumatra?
10. Explore el significado de esta declaración: “El mayor reto de la Iglesia de Dios es comprometerse con el Gran Mandamiento y la Gran Comisión”.











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